Además de ser uno de los grandes placeres de la vida, comer es una de las necesidades básicas para la supervivencia. La relación del ser humano con la alimentación puede verse alterada por cuestiones emocionales y provocar problemas relacionados con la bulimia, anorexia y obesidad que además de ser perjudiciales para la salud física son evidentes indicadores de baja autoestima, rasgos obsesivos, de perfeccionismo así como de una escasa tolerancia a la frustración. 

La terapia va encaminada a estimular y promover la gestión emocional y el autocontrol. Invitando la persona a sentirse segura, motivada, con una buena imagen de sí misma y en consecuencia adoptar unos hábitos alimenticios saludables. Por lo general es necesario coordinar el tratamientos con profesionales de otras disciplinas como la psiqiuatría, la medicina y la nutrición.

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